• STS de 28 de abril de 2.016: El Supremo confirma la figura del Precario incluso con una cuota mínima de Propiedad.

    Interesante Sentencia en la que el Supremo deshace dudas acerca de la existencia o no de una situación de precario.

    El resumen de la situación es el que sigue: esposos que viven en vivienda cedida en precario por los padres del marido con ocasión de la boda. Constante matrimonio fallece el padre del esposo sin testamento, por lo que, atendiendo a la legítima, éste adquiere el 16% de la vivienda, así como el 8% de la nuda propiedad de la misma.

    Tras el divorcio, en convenio otorga el uso de la vivienda a la esposa y su hijo. Sin embargo, la madre del esposo interpone demanda de desahucio, cuyo derecho le es inherente según la naturaleza del precario.

    Si bien en primera instancia se estima el precario y se ordena el desahucio de la esposa y su hijo, en segunda la audiencia estima la apelación,  entendiendo que el porcentaje que le corresponde por herencia al esposo le convierte en copropietario de la vivienda, por lo que tras el convenio de divorcio la esposa recibe su derecho de parte de un copropietario, destruyendo así la condición de precario de la cesión realizada en su día por los padres del esposo:  “(…)En consecuencia, la atribución de la vivienda a la demandada lo es por parte de un copropietario, pues en dicha fecha el hijo ya tenía el condominio y cuyo uso se otorga en el convenio regulador, constituyendo el mismo el título que da derecho a poseer(…)”

    El Recurso de Casación posterior permite al Alto Tribunal despejar dudas acerca de algunas cuestiones de interés:

    • “Cuando se trate de terceros propietarios que han cedido el inmueble por razón del matrimonio, salvo que exista un contrato que legitime el uso de la vivienda, la relación entre los cónyuges y el propietario es la de un precario. Debe enfocarse el tema desde el punto de vista del derecho de propiedad y no del derecho de familia.”
    • Esta relación de precario no se modifica por el mero hecho de que el esposo viniera a ser, coheredero de su padre y copropietario de la vivienda con una cuota del 16,66% en pleno dominio y el 8,33% en nuda propiedad. Habría comenzado siendo una relación de precario también si éste hubiera sido titular de dichas cuotas en el momento en que él y su esposa establecieron en la vivienda su domicilio conyugal.

    Dichas cuotas minoritarias no conceden derecho alguno a otorgar el inmueble en comodato a un tercero. Por lo que el hecho de ceder el uso en convenio de divorcio no debe tener valor jurídico.